Cuando mi aliento se enfríe.
Cuando mis ojos no lloren.
Cuando no sienta la lluvia,
y no cante el ruiseñor...
Cuando, ya no perciba
la fragancia de las flores;
y mi alma quede sola,
huérfana de tus amores:
¡Enterrarme en cualquier parte!
No quiero duelos ni honores.
Yo sólo quiero pedir...
cuando tenga que morir,
que no me muera yo en mayo.
¡En mayo, quiero vivir!
domingo, 3 de febrero de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario